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Conclusiones Lógicas

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Los seres humanos somos inherentemente malos. ¿Por qué? Porque evidentemente nacimos de esta manera. La maldad nos sale naturalmente. Nadie le enseña a un niño a mentir, a ser egoísta, o a ser agresivo con su prójimo. Esta en nuestra naturaleza. ¿Por qué? Porque todos nacimos con un cuerpo, una mente, y un alma en ese orden de importancia para nosotros. Estas son las características de una persona natural. Todos nacemos como personas naturales. Nuestros cuerpos (nuestros deseos y necesidades) dominan nuestras acciones. Normalmente, nuestros “sentimientos” son regulados por la lógica impuesta por nuestras mentes. Queremos esto y aquello. Pero nuestra alma advierte a la mente cuando nos acercamos o nos sobrepasamos ciertos límites que llamamos “malo”. Esta advertencia es nuestra conciencia diciéndonos: “ya te sobrepasaste” o “no debiste haber hecho eso”. A menos que la persona sea un psicópata, todos nosotros sentimos ese sentimiento de culpa. ¿Qué nos hace sentir así? ¿Por qué hay un límite a nuestro egocentrismo y auto complacencia? ¿De dónde viene esto? El alma debe tener injerencia en todo esto. Pero ¿cómo? ¿Quién lo puso allí?

 

Cuando comenzamos a hacernos estas preguntas, comenzamos también a descubrir una nueva dimensión a nuestra existencia. Pero también comienzas a hacerte otras preguntas. Comienzas a considerar lo que algunos llaman el Creador o Dios. Te das cuenta de la dicotomía entre lo bueno y lo malo y comienzas a sentirte atraído a la filosofía del “yin y del yan”. Parece normal: “la vida es un balance entre el bien y el mal”. Es bonito y uno se siente bien porque no te desafía a ti ni a tu accionar. Es seguro. La vida, te convences a ti mismo, es una lucha entre estas dos fuerzas iguales y opuestas que yo no tengo ningún control, por lo tanto, todo está bien.

 

Entonces también escuchas a la gente decir: “Dios es amor”. Pero este concepto te reta por el hecho de que mucha gente alrededor tuyo (o tal vez tú mismo) sufre, hay injusticia en este mundo, desastres ocurren a menudo a gente inocente. ¿Cómo un Dios de amor puede dejar que esto ocurra? Concluyes que o Dios no nos ama o que Dios no existe.

 

Entonces empiezas a pensar, si existe un Dios, ¿por qué hay tantas religiones? Dios debe ser una invención de la gente para, de una manera u otra, controlar a otra gente. Hay un libro que llaman “la Biblia” pero muchas religiones citan ese libro. Pareciera como si todos interpretan ese libro de manera diferente. Además, hay otros libros que son más antiguos que la Biblia que otras religiones usan. Decides que todas las religiones tienen algo de verdad en ellas y por lo tanto todas provienen De Dios, si es que existe.

 

Cuando esa discusión interna se acaba, vas por la vida apaciguando tu consciencia comparándote con otra gente y concluyes: “No soy tan malo después de todo. Mientras que mis buenas acciones sean más que las malas, estoy bien con Dios, si es que existe”.

 

Entonces oyes a alguien decir algo que pone un signo de interrogación a tus creencias. Tu conciencia te avisa a que verifiques esa “verdad”. ¿Qué hay si lo que escuchaste es verdad? Las consecuencias son muy graves. Lo que escuchaste pudiera afectar tu vida eterna. Mejor verificarla. La eternidad es mucho, muchísimo tiempo. Tu conciencia te dice que vale la pena verificarla.

 

Mantienes tu mente amplia y dispuesta para ver si lo que escuchaste tiene sentido. No sólo como te “sientes” al respecto, sino analizarlo, verificar si es intelectualmente razonable. Te enteraste de que en verdad nacimos con una naturaleza malévola, pero que no era así en el comienzo. Después de todo, si Dios existe, no crearía algo fallado. Dios debe haber creado este mundo y todo en él de manera perfecta. Luego te enteras de que la Biblia dice que antes la Tierra era diferente. Su descripción de cómo era al principio insinúa un planeta sin nubes y por lo tanto sin cambios climáticos ni estaciones del año. La gente vivía muchos años porque algo bloqueaba los dañinos rayos ultravioleta del sol, lo que nos envejece y causa algunos canceres. ¡Esto se evidencia por las historias pre-diluvianas cuando la gente vivía cerca de los mil años!

 

Pero nacimos con libre albedrío. Dios no quería crear unos robots que dijeran y actuasen como si lo quisieran. Eso no es verdadero amor. Dios nos creó con la habilidad de escoger. Si escogemos amarlo a pesar de todas las distracciones de la vida, Dios se convence de que en verdad lo amamos. Sólo nos pide que no tengamos otro amor mayor que nuestro amor por Él. Podemos amar a otras cosas y a otra gente, pero nunca más que a Él. Dios es celoso así porque nos ama tanto y porque, siendo un buen padre, sabe lo que nos conviene más.

 

Entonces, si Dios nos ama tanto, ¿por qué hay tanto sufrimiento en nuestro mundo? Porque nuestros ancestros originales, ejerciendo su libre voluntad, escogieron desobedecer a Dios y perdieron el derecho de vivir en el mundo perfecto que para ellos había sido creado. Eva fue tentada por la palabrería y distorsionada versión de la palabra de Dios de Satán. Adán no hizo nada para intervenir y corregir lo que el demonio le decía a Eva y participó en la desobediencia. La consecuencia del pecado es siempre la muerte. Como resultado de sus acciones y de no admitir falta (Dios les dio la oportunidad de admitir y pedir perdón), Adán y Eva fueron expulsados del “paraíso”. Nada cambió en el mundo físicamente, pero ya no vivían en comunión con Dios (la Biblia dice que Dios los visitaba diariamente y que los tres caminaban mientras conversaban). El paraíso esencialmente es cualquier lugar donde está Dios.

 

Adán y Eva se sintieron mal luego de esta experiencia, pero no se arrepintieron por orgullo. Esa desagradable sensación era sus conciencias. Ese sentimiento indescriptible que cuestiona la moral de nuestras acciones ha estado con los humanos desde el comienzo. Debe haber sido impreso en nosotros por Dios en nuestra creación. Es como un faro de orientación que nos dice: “si, esto está bien; no, esto es malo” y apunta hacia Dios. Pero debimos haber perdido algo cuando nuestros ancestros originales pecaron. Algo que va más allá de simplemente advertirnos sobre el bien y el mal. Algo que restaure la directa comunicación entre nosotros y nuestro creador. Este algo debe ser importantísimo. Este algo es la llave para la restauración de nuestra relación con Dios.

 

¿Cuándo comenzó la “religión”? Ese término es mencionado a partir de las culturas que se formaron de las ocho personas que sobrevivieron el diluvio en el arca de Noé. El diluvio cambió totalmente la Tierra al estado que la conocemos hoy en día. El planeta placido y temperado, protegido por una capa de agua congelada por encima de nuestra atmósfera mantenía una población prolífica de animales (incluidos los dinosaurios) y vegetación de todo tipo. En ese ambiente, la raza humana también tuvo un auge poblacional. La masa continental era probablemente consolidada y mucho más plana de la que es hoy. Sin embargo, mucha agua requeriría para cubrirla “por lo menos 15 cúbitos” o lo que equivale a 7 metros por encima de la montaña más alta de ese entonces. La Biblia dice que el agua provenía de arriba (la capa de hielo por encima de la atmósfera que se derritió y precipitó a la superficie), y de abajo (el agua subterránea empujada por las grandes presiones generadas mientras el continente original se separaba y chocaba con sus partes (lo que se conoce como Deriva Continental) para formar los continentes y las cadenas de montañas que conocemos hoy en día.

 

No hay culturas antiguas que tengan más de 5 a 6 mil años. Esto nos da un indicio que el diluvio ocurrió un poco antes de ese tiempo. Después del diluvio, los descendientes de Noé se mantuvieron juntos, pero Dios los separó dándoles diferentes idiomas y así los grupos se formaron. Las gentes del mismo idioma se juntaron y migraron a diferentes partes del mundo. Cada grupo creó su propia “religión”. La religión es el intento de la gente a acercarse a Dios bajo sus propios términos y está caracterizada por ciertos rituales y tradiciones. Estos rituales y tradiciones cambian o evolucionan con el tiempo. La religión se adapta a los tiempos.

 

Pero Dios es eterno y no cambia. Esto debe darte una seña que la religión no proviene de Dios. Dios sólo quiere una relación con nosotros y sólo demanda que no tengamos ningún amor mayor al amor que le tenemos por Él. Utilizando la lógica, si los humanos somos malos y la religión es una creación del hombre, la religión es mala. En otras palabras, el demonio utiliza la religión para alejarnos de la verdad. Así como lo hizo con Eva. Lo que sí podemos decir es que el demonio es ingenioso, pero es un tanto predecible, pero, sobre todo, y esto es importante de tener en mente, el demonio no es un rival De Dios. El demonio no es el exactamente opuesto a Dios. El demonio es un ser creado. Una creación nunca puede ser mayor que su creador. Dios utiliza al demonio para probar nuestra voluntad y nuestro amor por Él, pero el demonio se sujeta a Dios. Regresando al tema del yin y del yan, la realidad es que esas fuerzas son opuestas, pero de ninguna manera son iguales. Dios es omnipotente. El demonio no lo es.

 

Entonces, ¿qué es lo que falta? ¿Qué es esa cosa desconocida que nos restituye la comunicación en vivo con nuestro creador? Cuando reconocemos que somos pecadores y nos damos cuenta de que no podemos lograrlo por nuestra cuenta e invitamos a Jesús a que sea nuestro Amo, Señor y Salvador, lo que hacemos es invitar a que Su espíritu viva en nuestra alma. A partir de ese momento nos completamos: espíritu, mente, y cuerpo en ese orden de importancia. Ahora te has transformado en una persona espiritual. Ahora eres un cristiano.

 

Muchas personas dan la apariencia de ser espirituales, pero si no han con todo corazón invitado a Jesús en sus vidas, están fingiendo ser espirituales o haciéndolo de manera emocional, pero sin fundamento. Por lo mismo que no es genuino, no es del espíritu, pero de la carne. Tristemente, muchas personas caen en las redes de predicadores farsantes que están en el negocio de la religión para ganar dinero. La gente que cae en sus redes pierde todo; sus almas y su dinero. Desgraciadamente, esta es la imagen de los “cristianos” representada en los medios. El demonio es inteligente y utiliza todos los trucos que tiene para espantar a la gente y alejarla de la verdad.

 

Si sientes que tu alma te empuja a reunirte con el espíritu, no tengas miedo de ir a una iglesia que enseñe la Biblia. Si enseña estrictamente de la Biblia, sabrás que enseñan basado en Dios. ¿Como saber si una iglesia enseña en base de la Biblia? Lee la Biblia por tu cuenta. Dios nos dice: “Ven ahora y razonemos juntos”. Dios no quiere que tengamos una “fe ciega”. Dios quiere que tu fe sea en base a un estudio comprobado y ampliamente verificado exclusivamente por ti, que desvelará su inmenso amor por ti. Lo que se devendrá en tu amor por Él.

 

La Biblia no es una fábula llena de mitos y leyendas. Es la palabra inspirada de Dios. ¿Como sabemos que es “inspirada”? Porque la habló a través de sus profetas (maestros y proclamadores inspirados) que probaron que lo eran al predecir el futuro en Su nombre (los profetas comenzaban sus proclamas diciendo: “así dice el Señor...” predecían cosas que ocurrirían dentro de un espacio corto para probar que eran verdaderos profetas y para que creyeran las predicciones por venir. Algunas de estas profecías se han cumplido recientemente (la restitución del estado de Israel) y otras están por venir (el rapto de Su Iglesia). Ninguna “religión” tiene un libro como la Biblia. La Biblia tiene más de 500 profecías de las cuales unas 200 faltan por cumplirse. Las demás 300 ya se cumplieron dentro el espacio de 3,500 años. ¿Cuántas profecías tiene el Corán de los musulmanes? ¿O los Vedas de los Hindúes? ¿O los Sutras de los budistas? Un Dios exige una sola verdad.

 

Dios quiere que lo conozcas. Busca la verdad. Lee la Biblia.

 

Otra manera de verificar que la Biblia no es una ficción es el hecho que dentro de sus páginas hay historias de gente real (hasta ahora no existe lugar o nombre que haya sido desacreditado a pesar de la cantidad de gente que ha tratado). Las personas en las historias no son perfectas y la Biblia no trata de cubrir sus pecados e imperfecciones. Todas son personas ordinarias que, a pesar de ser imperfectas, fueron usadas por Dios de una manera u otra para formar parte de Su relato. Acuérdense, la Biblia no es un cuento aleatorio de gentes y eventos, se centra en la gente y eventos que de alguna manera tienen que ver con Jesús el Mesías o Cristo. La Biblia es verdadera y completa. Comienza con el comienzo de todo, la creación, y termina con la destrucción de todo lo que conocemos y la creación de una nueva Tierra. Un ciclo completo de renovación.

Earth Sunrise
"Lo que escuchaste podría afectar tu vida eterna. Mejor asegúrate. La eternidad es mucho, mucho, mucho tiempo. Tu conciencia te dice, mejor verifica."
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