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Poniendo las Cosas en Perspectiva

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Hay muy pocas cosas en esta vida que podemos decir estamos 100% seguros. Una de estas es que algún día moriremos. Ese día caeremos sobre nuestras rodillas y confesaremos que Jesús es SEÑOR porque lo tendremos delante nuestro. Jesús nos dará la bienvenida o se preguntará quién somos. Estarás tan agradecido de que te conoce y que recibas sus bendiciones y su bienvenida a la luz... para siempre, o estarás sorprendido y horrorizado por su rechazo. Dirá: “Apártate de mí”. Argumentarás: “Pero Señor, mis buenas obras son mayores que mis maldades...” Pero, Él no te escuchará y te llevarán a la oscuridad. Para siempre. Donde el fuego no se apaga y donde habrá crujir de dientes. Para siempre. No es un buen lugar.

 

¿Porqué? Jesús quiere que confieses que Él es SEÑOR mientras estés vivo en esta vida!

 

Hay algo sobre humillarse, darse cuenta de que no estamos en control de nuestras vidas o de lo que poseemos, pero que todo lo que somos y tenemos es realmente Suyo. Ese es el lugar que Dios quiere que arribemos. Una vez allí, estarás preparado para darte cuenta del inmenso sacrificio que Jesús hizo por ti. Es difícil de describir. Lo tienes que experimentar en carne propia. Es como tratar de describir la fe. Es un estado de mente y de espíritu.

 

Una cosa puedo decir y es que, si no te humillas, Jesús no te conoce. Es así de simple. Y la eternidad es mucho, mucho tiempo.

 

Probablemente crees que el “calentamiento global” (¿o es que es “cambio climático” ahora?) si no es absolutamente verdadero, es posible. El argumento es: “si es verdad y no hacemos algo ya, tal vez sea muy tarde”. ¿Verdad?

 

Utilizando ese mismo argumento para lo que trato de decir aquí: “¿Que hay si Dios existe y la Biblia es Su palabra? Si no confiesas que eres un pecador y no pides que Jesús sea tu SEÑOR, podrías pasar una eternidad en el infierno. ¿Vale la pena arriesgarse? ¿Solo por tu orgullo?

Black Hole

Searching for Truth

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